De Provenza al Cibao.

La familia Grullón.

 

Historia de familia

Por Graciela Azcárate

 

 

El Escorial tiene, en su austera estructura, una red de corredores que con­fluyen en la gran biblioteca.

En todos los pasillos que desembocan en la sala  mayor, hay dibujadas en las paredes figuras extrañas con laberínticos árboles.

Arboles de la vida o árboles de la historia, cuando me develaron el secreto de aquellos caprichosos dibujos, como americana intuí, que en esas grafías extrañas y mágicas al mismo tiempo, estaba el secreto de nuestro origen y nuestro porvenir.

Como un mandala misterioso y esotérico,  estaba la historia de América, dibujada en las paredes de El Escorial, listo para ser develado nuestro  más remoto ancestro.

El árbol como representación de la estructura genealógica, es un acertada ilustración gráfica que empleada por antropólogos e historiadores ofrece el panorama del origen y desarrollo de las filiaciones cimentadas en la sangre y engendradas en el matrimonio.

En todas las sociedades conocidas,  los lazos de parentesco poseen una signi­ficativa importancia, siendo muy relevante en sociedades tribales donde la validación como individuo y su personalidad social se determina a través del clan  o tribu al que pertenece.

En República Dominicana, crisol de tantas culturas, coexisten tradición y modernidad. Arropada con las características de las comunidades tradi­cionales, también resume la herencia hispana, unida de manera indisoluble a los elementos tainos y africanos.

Precisamente, la confluencia de todas estas influencias, hacen que la familia conserve atributos definitorios.

La familia se constituye así, en el grupo primario por antonomasia, centro inicial de las nociones de autoridad, cooperación, afectividad y del que se derivan los conceptos de status, propiedad y control social.

Tanto en las comunidades campesinas como en la ciudad, en Santo Domingo, la gente  frecuentemente asocia al individuo con su familia y esa familia pasa a representar funciones que no han sido asumidas ni representadas por otros grupos secundarios.

En el caso de la familia Grullón, reconstruir el árbol genealógico de la familia, desde el origen hasta las últimas ramas y retoños, es un acto de esclare

c­imiento y comprensión histórica que arranca del siglo XVIII, en España y en el mediodía francés, para desarollarse a plenitud en el Cibao Central.

Todo un capítulo definitivo, para la comprensión de la historia política, social y económica del Cibao y del país halla su página más transparente, en el de­sarrollo histórico de una de las familias más ricas en tradición y aporte a la patria.

El apellido Grullón, puede rastrearse en el mediodía francés, y remontarse al siglo XII de juglares y trovadores que hicieron de la Provenza, “la civilización de los olivos”. Esa civilización, encrucijada del Mediterráneo, donde su ge­o­grafía, su bestiario, su flora y su dialecto resumen un folklore, en el que confluyen los mitos griegos, Homero y la crueldad ibérica.

 Precisamente, a caballo entre las montañas del Piamonte italiano, descendi­endo por desiertos pedregosos, desfiladeros profundos, o abriéndose a los balcones del Mediterráneo francés, en las tierras de Aix, con la luz tantas ve­ces pintada por Cezane, allí nace el apodo Grullón,  que deriva del vocablo “grillon” del Francés Antiguo que significa grillo. Indicativo de un robusto y fino sentido del humor, es posible que el ancestro Grullón fuera poseedor de esa característica personal.

La otra acepción o variante del apodo Grullón refiere a personas gráciles, es­beltas,  o de talla pequeña. Rastreados los orígenes ancestrales, los Grullón se bifurcan entre la región de Bretaña al norte y en Alsacia-Lorena al noreste de Francia.

En su escudo de armas, el azul celeste lo invade todo significando lealtad y verdad, una cruz anclada de color amarillo derrocha generosidad y espíritu alto. Y en esa Europa trashumante, los Grullón reaparecen en la provincia de Guadalajara y sus blasones de linaje documentados en la Villa de Brihuega en el año de 1718. En 1732 en Galicia, una rama de los Grullón prueban su linaje en  la real Orden de Santiago y en el Archivo de Hijosdalgo en la Real Cancillería de Valladolid. En el archivo de Indias aparecen ya los Grullón, en Santiago de los Caballeros en un repartimiento de ganado.

Para 1805, aparece en la Catedral de Santo Domingo el expediente levantado para la dispensa matrimonial entre Ramón Grullón Gómez y Rosa Grullón Jiménes, dándose origen a una copiosa documentación que permite funda­mentar el árbol genealógico de la familia Grullón.

Como  un árbol frondoso y multiplicador se suceden los Grullón-Inoa; Grullón- Grullón; Grullón-Salcedo; Grullón-Figueroa; Grullón- Julia; Grullón-Ricardo; Grullón- Jiménes, Grullón-Sabater, Grullón-Ponce de León.

La estirpe crece vigorosa y sobresalen personajes de relieve como Máximo Grullón Salcedo, prócer de la Restauración, nacido en Moca en 1826 y muerto en el Cabo Haitiano en 1878. Casó  con Eleonora Julia Rodríguez y dejo un

de­scendencia que haría honor a su ejemplo.

Probado patriota en las guerras de independencia contra Haití,  dio prueba de su valor y fue figura de relieve en las luchas por la Restauración.

 De regular estatura, mirada penetrante y enérgica, permaneció impere­cedero  en la memoria de Máximo Gómez el recuerdo de su integridad, con­ciencia pura y probada valentía como patriota. De esta rama Grullón-Julia nacieron Maximiliano, Tomasina, Eliseo, Matilde, Servio Alejandro, Arturo y Emilio.

Maximiliano Constantino Grullón, educado en Hamburgo, junto a su madre, fue un hombre de vasta cultura, dominaba varios idiomas y curtido en cien­cias económicas fue llamado por Luperón a cubrir la cartera de Hacienda y Negocios. En el año 1881 presentó al gobierno un proyecto para la creación de establecimientos bancarios en el país, con capitales nacionales y el fue

re­sponsable de sentar los cimientos de la banca nacional.

Su hermano Servio Alejandro Constantino Grullón Julia, casará con Mariana Rodríguez Objío y serán los antepasados de Alejandro Grullón, actual presidente del Grupo Financiero Popular. La teoría de que se trasmiten caracteres genéticos, hasta en las inclinaciones de los oficios y profesiones, tiene aquí un ejemplo fehaciente, ya que Don Alejandro Grullón tiene en ese pariente en línea directa, los orígenes de su vocación como banquero.

Multiplicantes, proteicos, comprometidos, los Grullón  abarcan todos los es­tamentos del cuerpo social dominicano y producen poetas, escritores, médi­cos, sociólogos, pensadores, diplomáticos, empresarios, filósofos y banqueros que sirven de zapata fundadora para  cimentar una sociedad sana y vigorosa.

Las mujeres de la casa,  sabias y tenaces vienen de tierras lejanas. Catalanas o mallorquinas, renuevan la sangre de la vieja estirpe y como Ursula Iguarán, en la tibieza de las sábanas y la calidez de la cocina cibaeña, viven centenarias, alimentando la estirpe de los valientes.

Tras bastidores, en rescoldo cimentan un tronco de varones y mujeres  enérgicos, generosos y trabajadores.

Máximo Grullón Salcedo, Servio Alejandro Grullón, Juan Isidro Jiménes Grullón,  su hijo Juan José Jiménes Sabater, más conocido como León David, Don Virgilio Díaz Grullón, el Dr. Alejandro Espaillat Grullón, Pedro Ramón Espaillat Julia, Rosario Grullón Rodríguez Objío, Filomena Espaillat,  María Grullón de Llompart son algunos de los muchos familiares que componen el rico y significativo entramado de una familia, que como los dibujos de El Escorial dibujan la trayectoria vital de una estirpe, que dos veces centenaria,

crece y multiplica la savia de un árbol de la vida que tiene sus raíces  in­crus­tadas en el profundo Cibao.

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Nota

El presente trabajo ha sido preparado en base a la investigación, los libros y el material gráfico aportado gentilmente por el Dr. Julio Genaro Campillo.

 

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Pie de foto.

1a-Paisaje de la Provenza, en el mediodía francés.

1b-Documento firmado por Pedro Grullón.

2a-Máximo Grullón Salcedo.

2b-Eleonora Julia Rodríguez de Julia.

3-Maximiliano Grullón Julia, Teofila Ricardo, Arturo Grullón Máximo Grullón Ricardo, Carmela Grullón Ricardo, Amelia Grullón Ricardo e Inocencia R. de Julia.

4-María Amelia Grullón Ricardo.

5 María Consuelo Jiménes Grullón y Teofila Filomena Cazcause.

6-Mariana Rodríguez Objío de Grullón.

7-Pedro Ramón Espaillat Julia.

8-Rosario Grullón Rodríguez Objío.

9-Pedro Ramón Espaillat Julia y sus hijos Alejandro y Arturo Espaillat Grullón.

10-María Grullón de Llompart

11-Filomena Grullón Rodríguez Objío

12-filomena Grullón de Grullón.

13-Arturo Grullón Julia.

14- Ana virginia Grullón Rodríguez Objío.

15-Virgilio Díaz Grullón

16- Dr.Manuel A. Grullón Rodríguez Objío en su consultorio médico.

17-Dr.Manuel A. Rodríguez Objío., junto a sus hijos Alejandro, Máximo y Arturo.

18- Alejandro Enrique Grullón Espaillat.

19- Eleonora Grullón en traje de novia.9 de febrero de 1929.

20-(grande sepia )De pie, Eduardo, Eleonora, Manuel, Rosario y Matilde Grullón Rodríguez Objío. Sentados, Virginia, María, Doña Mariana y Filomena Grullón Rodríguez Objío.

21- Escudo de armas de la familia Grullón.

 

Sumario.

1-El apellido Grullón, puede rastrearse en el mediodía francés y se remonta al siglo XII de juglares y trovadores que hicieron de la Provenza “la civilización de los olivos”.

 

2-En el escudo de armas, el azul celeste lo invade todo significando lealtad y verdad, una cruz anclada de color amarillo derrocha generosidad y espíritu alto.

 

3-Las mujeres de la casa, sabias y tenaces vienen de tierras lejanas.

 

4-Como Ursula Iguarán, en la tibieza de la sábanas y la calidez de la cocina cibaeña, las mujeres viven centenarias, alimentando la estirpe de los valientes.