Historia de familia

Graciela Azcarate

 

Los africanos  en América

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El historiador  Orlando Inoa, en su libro “Azúcar. Arabes, cocolos y haitianos”  analiza  el sistema de plantación  azucarera que se implantó en República  Dominicana  a partir de 1872, y que se basó en mano de obra  barata y abundante.  Cocolos y haitianos,  aportaron mano de obra cuantiosa  desde las Antillas  Menores y desde Haití. 

Atrás quedaban cuatro siglos de historia  basada en la esclavitud y en el comercio de esclavos africanos.

Para entender la historia del Caribe es necesario conocer la historia de uno de los movimientos  humanos más impactante,  en cuanto a los millones de personas desplazadas y también  al más inhumano y cruel. El comercio de esclavos  tiene orígenes remotos.

Como actividad  económica se conocía en África desde tiempos antiguos. Se encontraba asociado a las guerras o a catástrofes naturales que desplazaban a las personas de un lugar a otro. El auge de los árabes a partir del siglo VIII en el norte de África  intensificó   el comercio de esclavos y su transporte a Asia, pero como parte secundaria del incremento  del comercio.

La entrada Europa en la trata de esclavos africanos en el siglo XV inicia  una nueva etapa. Castelar la  llamará “ cenagosa”, por toda la catástrofe que significó  para el continente africano.

“Cenagosa” por la devastación de África,  por la creación de prejuicios raciales, por la deshumanización y  la conversión del ser humano en mercancía

En Europa el comercio organizado  e institucionalizado  de  esclavos negros empieza alrededor de 1441, cuando Antam Gonçalvez capturó 12 esclavos negros y los llevó  a Lisboa para regalar  al príncipe Enrique el Navegante. El comercio de esclavos aumentó con rapidez como forma  de financiación de las expediciones. En 1441 se funda la Compañía de Lagos y luego la Compañía de Arguim; ambas compañías controlan  a partir de 1448 el comercio de esclavos . Martínez Montiel documenta que ya en el siglo XV se embarcaban “anualmente en la costa occidental africana 3.500 esclavos” .

La llegada de los europeos a América va a expandir en dimensiones antes insospechadas la trata de negros con consecuencias funestas para África. Se inicia así un capítulo de la historia occidental que ha de durar cuatro siglos. Las ramificaciones para África fueron devastadoras: “Se abandonó la agricultura, se formaron verdaderos monopolios entre los reyes del litoral  occidental y se llevó cabo el acarreo masivo de cautivos que, procedentes de todas las regiones, eran entregados para su venta en las factorías de la costa. Esta sangría humana detuvo el progreso y el avance de regiones enteras, África fue despoblada de sus hombres y mujeres en edad productiva, y al faltar la fuerza de trabajo, convertido el ser humano en mercancía, sobrevino la ruptura de la unidad tradicional, el espíritu comunitario africano se corrompió” .

La explotación de las minas y el rápido desarrollo de los ingenios de azúcar en América, sumado a la drástica disminución de la población aborigen  por las guerras, por el trabajo forzado, por las enfermedades y por masacres, acrecentó la falta de obra de mano y el aumento acelerado de una dependencia, en el orden económico, en la importación de esclavos negros. Para finales del siglo XVI, la población aborigen de las islas caribeñas había casi totalmente desaparecido y la economía dependía ahora de una población en su mayoría esclava.

Castelar hace referencia que "la esclavitud moderna tiene una fuente cenagosa", por que la trata que comercializa  seres humanos y que en la real cédula de 1789 expone con claridad las razones económicas que prolongaron la esclavitud  en España a pesar de las presiones de los demás gobiernos europeos para que la aboliera.

Tratado de Alcaçovas en 1479, estipula  mediante el cual España autoriza la venta de esclavos en España. El centro de la trata es Sevilla.

1494  El Tratado de Tordesillas, que traza la línea divisoria entre España y Portugal para las exploraciones de nuevas tierras, impone igualmente límites que impedirán durante los primeros siglos de la Colonia el comercio directo de esclavos desde las costas de África.

1502  Se introducen los primeros esclavos en las islas del Caribe. Primero se autoriza en La Española, pero para 1530 se ha institucionalizado ya en el resto del Caribe.

1516  Se inician los ingenios de azúcar en La Española.

1518          Durante los años 1518-1519 tiene lugar una fuerte epidemia de viruelas en el Caribe que diezma drásticamente la población aborigen, y acelera el aumento de la población negra.

1522  Los esclavos negros se sublevan en el ingenio del gobernador Diego Colón. Gonzalo Fernández de Oviedo describe la sublevación y represión que le sigue.

1530  Se sublevan los esclavos en la ciudad panameña de Acla. Como ejemplo del aumento de la población negra en todo el área del Caribe, podemos usar el caso de Puerto Rico que contaba con 327 blancos y 2292 esclavos.

1547  Las rebeliones de esclavos negros se repiten en mayor o menor número en toda la región del Caribe: en 1532 en Venezuela, en 1533 en Cuba y Panamá. En 1547 se destaca la prolongada rebelión de Sebastián Lemba en La Española, en 1550 la de Juan Criollo que duró varios años. En 1579 los negros rebeldes en Portobelo (Panamá) llegan a firmar un tratado de paz con los colonos españoles mediante el cual consiguen libertad colectiva.

1600  La población de ascendencia precolombina prácticamente había desaparecido del Caribe.

1619  Un barco negrero holandés llega a las costas de Estados Unidos (Jamestown) y se ve forzado a cambiar su cargo de esclavos por provisiones. Se inicia así la entrada de la población negra a Estados Unidos, pero no será hasta la década de los1680 cuando se regule la situación de los esclavos.

1630          Inglaterra inicia la industria del azúcar en Barbados. En 1692 tiene que sofocar un levantamiento general de los esclavos de la isla.

1635          Inglaterra se apodera de Jamaica.Se suceden las rebeliones de los esclavos negros.

1663          Maryland pasa leyes que estipulan que "todos los negros importados deberán ser considerados como esclavos". En 1664 se estipula que los esclavos debes servir de por vida. Se prohíbe también el matrimonio entre mujer blanca y hombre negro.

1685  Para regular la esclavitud en el Caribe francés, Francia promulga el "Code Noir"

1713          Acuerdo entre España e Inglaterra sobre "Encargarse la Compañía de Inglaterra de la introducción de esclavos Negros en la América Española, por tiempo de treinta años."

1734  Las rebeliones en Jamaica llegaron a tal extremo que la Asamblea de Jamaica se vio en la necesidad de enviar una petición de ayuda a la metrópoli.

1787          Thomas Clarkson funda en Londres la British Antislavery Society, que luego es la base de asociaciones similares en los demás países europeos y americanos. En Estados Unidos se prohíbe en 1787 la esclavitud en el territorio al norte y oeste del río Ohio. Para 1820 son ya doce los Estados Libres.

1780-90          Década de máxima actividad en el comercio trans-Atlántico de esclavos.

1789  "Real Cédula de su Majestad concediendo libertad para el comercio de Negros con las islas de Cuba, Santo Domingo, Puerto Rico, y Provincia de Caracas, a Españoles y Extranjeros."

1791  Los esclavos se rebelan en Haití y en 1804 declaran su independencia.

1794  El 4 de febrero de 1794, la Convención Francesa vota la abolición de la esclavitud en las Antillas Francesas.

1801          Toussaint Louverture ocupa Santo Domingo y proclama la libertad de los esclavos.

1803          Dinamarca prohíbe el comercio de esclavos (primera nación moderna en hacerlo).

1807          Inglaterra proclama el Abolition Act de la esclavitud, pero no produjo resultado inmediato hasta que en 1832 se aprobó la Abolición de la Esclavitud con aplicación inmediata a todas las colonias inglesas.

1808          Estados Unidos prohíbe la importación de esclavos.

1810  Miguel Hidalgo proclama un bando en México aboliendo la Esclavitud.

1812  Se sofocan las rebeliones de esclavos en Puerto Rico y Cuba, los esclavistas temían que se duplicaran los sucesos de Haití.

1816  Simón Bolívar decreta la abolición de la esclavitud; vuelve a plantear la situación de la esclavitud en el "Discurso de Angostura" de 1819, y nuevamente en el Congreso de Cúcuta en 1821.

1817  España firma con Inglaterra un tratado internacional mediante el cual se comprometía a suprimir la trata y abolir la esclavitud en un plazo de tres años. El acuerdo sin provisiones específicas quedó únicamente en expresión diplomática. No fue hasta 1867 cuando se publicó un decreto condenando e imponiendo penas para el tráfico negrero; para estas fechas los esclavos en Cuba habían ascendido de 199.145 en 1817, a 369.000 en 1867.

1848  La República Francesa decreta la abolición de los esclavos en el Caribe Francés.

1851  "Ley declarando abolida para siempre la esclavitud en Venezuela".

1853  El Artículo 15 (primera parte) de la Constitución Argentina de 1853 declara la abolición de la esclavitud en el territorio argentino.

1856  La última llegada documentada de un barco de esclavos negros a Brasil.

1863          Holanda decreta la abolición de la esclavitud en Surinam y en las antillas holandesas. Se proclama la emancipación de los esclavos en Estados Unidos.

1865          Estados Unidos proclama la abolición de la esclavitud y la hace efectiva a través de una enmienda a su constitución (Enmienda XIII).

1867          Llegada del último barco de esclavos negros a Cuba.

1873  España decreta la abolición de la esclavitud en Puerto Rico.

1880           España decreta la abolición de la esclavitud en Cuba, pero crea el sistema de transición de Patronato.

1886  Una Real Orden de la Reina Regente María Cristina suprime el sistema de Patronato, con lo que se pone fin a la esclavitud en Cuba.

1888       Abolición de la esclavitud en Brasil.

El primer asiento de negros lo otorgó Carlos I, en agosto de1518, en beneficio del Duque de Bresa. Se autorizaba en él a la introducción de 4.000 negros a la Indias Occidentales durante un periodo de cuatro años. Durante el siglo XVI el trafico negrero estuvo en manos de portugueses, primero a través de intermediarios (como en el caso de este primer asiento que el Duque de Bresa vendió a los traficantes portugueses), luego, de 1580 a 1640, fechas en las que los tronos de España y Portugal estaban unificados, se otorgaron los asientos sin intermediarios. A partir de 1640, Portugal pierde el monopolio que ahora va a compartir con Holanda, Francia e Inglaterra El auge de los esclavos negros y surgimiento de una nueva estructura socio-económica que dependía del trabajo de los esclavos, motivó que se empezara a regular su comportamiento. En 1685 entra en vigor en las Antillas francesas el Código, que rápidamente se empezó a aplicar, con variantes más o menos significantes, en las demás regiones americanas. El último código de comportamiento en la Antillas,  fue  el “reglamento de esclavos de Cuba” de 1842.

El siglo XIX trae consigo una nueva conciencia de la dignidad humana y un deseo de abolir la esclavitud. Inglaterra presiona a España y en 1817 firma un tratado internacional mediante el cual se comprometía a suprimir la trata y abolir la esclavitud en un plazo de tres años. El acuerdo sin provisiones específicas quedó únicamente en expresión diplomática. No fue hasta 1867 cuando se publicó un decreto condenando e imponiendo penas para el tráfico negrero. Para entonces, sólo el Caribe español y Brasil mantenían activa la trata de esclavos. Knight señala que de 1835 a 1840, en un periodo en el que se prohibía la trata, se importaron en Cuba 165.000 esclavos, mientras que sólo 3.362 fueron interceptados antes del desembarco de su cargo de esclavos negros (53). El siguiente cuadro muestra la distribución de la población en Cuba en 1841, fecha en la que la población esclava adquiere su máximo porcentaje (43.32%) y cuyo número total superaba el de los “blancos”:

 

 

 

Historia de familia

Por Graciela Azcárate

 

Los africanos en América

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La doctora Harriet Lerner, especialista  en sicología de la mujer y terapeuta familiar desarrolla  en su libro  “La verdad y la mentira en la vida de las mujeres” una exploración acerca de los alcances que tiene en el desarrollo de un individuo la historia de su familia.

“La historia de nuestros  familiares  es nuestra historia, “somos nosotras”, y a través del intercambio y la clarificación de las experiencias personales podemos llegar a conocer nuestras propias verdades”.

(…) Es posible que antes de entrar a escena ya hayan pasado demasiadas cosas. No hay familia libre de la marejada emocional, que implican las inmigraciones, separaciones, pobreza, muerte prematura, y que no afectan a su funcionamiento durante generaciones enteras”.

Hasta aquí unas frases escritas en 1993, que dan la clave o hacen pensar qué consecuencias pudo tener para toda una región como el Caribe, la trata negrera, el comercio más infame practicado por cuatro siglos por los europeos en América.

Una sociedad se construyó ocultando la dimensión ética implícita en el término de “la trata de esclavos”.

El “comercio negrero”, reflejó toda la carga de infamia que implicó convertir al ser humano en una simple mercancía. La sociedad actual caribeña fundó y desarrolló su vida, sobre los  cimientos de una institución como la esclavitud. Y ese proceso deshumanizante de siglos puede explicar las luces y sombras y los males que aún perviven en el amplio abanico de nacionalidades que cubre ese mar interior que es el mar Caribe o mar de Las Antillas.

          Los primeros tiempos de la trata negrera se inicia con la captura de los negros en sus propias aldeas. Los esclavos fueron sacados de las más diversas regiones de África pero la inmensa mayoría provenían de la costa occidental, de Senegal a Angola y sobre todo de la región al norte del río Congo. Las consecuencias más visibles para el continente africano  fueron la despoblación, el aumento de la población anciana, el abandono de la agricultura y la corrupción de todas las estructuras sociales.

           Hacia el 1600 se habían llevado aproximadamente 900.000 esclavos africanos, para 1700 el número asciende a 2.750.000 de esclavos negros transportados a América. En ese siglo habían entrado ya en el comercio negrero los holandeses, los ingleses, los daneses y entre todos había convertido la costa africana en una gran factoría.   Existían más de 40 "factorías" de esclavos  que eran primero vendidos a intermediarios, que los transportaban a las "factorías" donde negociaban las ventas a los europeos que los trasladarían a América.

          Se cuidaba la "calidad de la mercancía", preferían esclavos fuertes, sanos y jóvenes, no sólo para mejorar el precio que aportaría su venta, sino calculando el aguante de una travesía transatlántica de semanas y a veces de  meses.

El esclavo negro era una mercancía, por tanto era marcado con hierro caliente, como si fuera ganado vacuno. Su uso se practicó hasta mediados del siglo XIX. La deshumanización queda evidenciada en un texto reproducido en 1853 en los “Anti-Slavery Tracts”.

Dice: “Veinte dólares de recompensa.- Joven negra huida, de nombre Molly, 16 o 17 años de edad; marcada recientemente en el carrillo izquierdo con ‘R’, y con un trozo cortado de su oreja del mismo lado; la misma letra en la parte interior de sus dos piernas”.

Marcados con hierro candente, trasladados en barcos negreros en condiciones aberrantes. Por ejemplo, el barco negrero Brookes cuya capacidad máxima era de 451 esclavos, destinando a cada uno de ellos un espacio de 183 cm. por 40 cm.  y menos espacio para las mujeres y niños. Según acusaciones de la Asociación Abolicionista en 1789, el Brookes llegó a llevar "cargamento" de 609 esclavos ". En unos asientos de embarques  de 1830 las cifras son escalofriantes. En el buque Cintra embarcaron 970 negros y murieron 214; en el Brillante embarcaron 621, y murieron 214; en el Commodore embarcaron 685 y murió la mitad; en el Explorador embarcaron 560 y murieron 300.

Si, como explica la doctora Lerner, el clima emocional de una familia está cifrado  en sus genomas, una pregunta de rigor es r qué subyace en el alma de millones de caribeños que guardan en la memoria colectiva este "cargamento" de seres humanos, en compartimentos dónde sólo podían estar sentados, y en donde llegaban los más   fuertes que sobrevivían la travesía. Los principales puertos oficiales de llegada en el Caribe fueron Cartagena de Indias y Veracruz.

          La muerte de los esclavos negros durante la travesía transatlántica se debía también a causas más siniestras que las de la muerte por las condiciones en las que eran transportados. Existía el miedo a las enfermedades o la falta de alimentos. En ambos casos se arrojaban al mar a los esclavos, para evitar el posible contagio  o bien para aligerar la “carga”  porque los seguros no se hacían cargo de los esclavos que perecían por enfermedad, pero sí de los que perecían ahogados durante la travesía. Después de la prohibición de la trata, la causa podía ser simplemente la de evitar ser capturados o sancionados. Con la llegada al puerto de destino, sólo se terminaba la travesía y empezaba la vida en esclavitud.

Las ofertas de los negreros decían: "Se venden dos yeguas de tiro, dos yeguas del Canadá; dos negras, hija y madre; las yeguas, juntas o separadas; las negras, la hija y la madre, separadas o juntas."

Bajo el término “negrero”, queda definida la profesión, de una “persona dedicada a la trata de negros”, y que también refiere a la condición moral porque es una“persona de condición dura y cruel para sus subordinados”. El término “negrero” o “tráfico negrero” hacía referencia a las personas que ejecutaban el trabajo directo, diario, a las personas en contacto con los esclavos, mientras que los reyes, los gobernadores, la iglesia, los legisladores, que regulaban, ajustaban y otorgaban los contratos, no fueron incluidos en un “tráfico negrero” siendo que ellos eran el eslabón fundamental. Si bien el negrero aparece como responsable por su inmediatez, la esclavitud fue un fenómeno social y “la responsabilidad por su mantenimiento recae principalmente en los líderes sociales y políticos del momento, y en la falta de toma de conciencia de la población en general”.

Y este concepto desarrollado por Castelar es importante destacarlo porque  hoy día nos permite vislumbrar los esquemas de opresión  o las nuevas formas de esclavitud en las que participamos, consciente o inconscientemente, en nuestro mundo actual.

 

Sumario

 

“En los ingenios durante la zafra o recolección serán diez y seis las horas de trabajo, repartidas de manera que se les proporcionen dos de descanso durante el día, y seis en la noche, para dormir.”

 

 “Los esclavos están obligados a obedecer y respetar como a padres de familia a sus dueños, mayordomos, mayorales y demás superiores, y a desempeñar las tareas y trabajos que se le señalasen, y el que faltare a alguna de estas obligaciones podrá, y deberá, ser castigado correccionalmente por el que haga de jefe en la finca, según la calidad del defecto, o exceso, con prisión, grillete, cadena, maza o cepo, donde se le pondrá por los pies, y nunca de cabeza, o con azotes que no podrán pasar del número de veinte y cinco."

  

La trata de esclavos se remonta a los tiempos más remotos y África ya era durante la Edad Media europea uno de los centros de trata de esclavos. En el siglo XV los portugueses inician un proceso sistemático de exploración de las costas africanas a la vez que van instalando centros de comercio. Junto a otros productos, la demanda de esclavos en Europa dio lugar al lucrativo comercio del esclavo. Thomas nos relata como en 1450 el aventurero veneciano Alvise Ca’da Mosto narra “que había recibido diez o quince esclavos en Guinea a cambio de un caballo” (59). Para mediados de la década ya se había establecido un mercado; “en la opinión de Ca’da Mosto, en ese decenio se exportaban mil esclavos anuales a Europa” (59). 

  

  

     

 

Fuentes

 

Thomas, Hugh. La trata de esclavos. Historia del tráfico de seres humanos de 1440 a 1870. Barcelona: Planeta, 1998.

Knight, Franklin W. Slave Society in Cuba During the Nineteenth Century. Madison: University of Wisconsin Press, 1970.

Martínez Montiel, Luz María. Negros en América. Madrid: MAPFRE, 1992.

Peralta Rivera, Germán. Los mecanismos del comercio negrero. Lima: Interbanc, 1990.

Toplin, Robert Brent. Slavery and Race Relations in Latin America. Westport, Connecticut: Greenwood Press, 1974.

 

Referencias bibliográficas

 

Thomas, Hugh. La trata de esclavos. Historia del tráfico de seres humanos de 1440 a 1870. Barcelona: Planeta, 1998.

Africans in America. America's Journey through Slavery

Anti-Slavery Tracts. Five Hundred Thousand Strokes for Freedom (London, 1853). Miami: Mnemosyne Publishing Co., 1969.

Martínez Montiel, Luz María. Negros en América. Madrid: Mapfre, 19992.

Meltzer, Milton. Slavery. A World History. New York: Da Capo Press, 1993.

 

 

 

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Según la Enciclopedia Católica entraron desde África hacia el Nuevo Mundo  unos doce millones de  esclavos.

El reparto por zonas obedece a las leyes del mercado y a las necesidades económicas del momento. Así, por ejemplo en Estados Unidos jamás hubo más de un 5 por 100 de población negra en los Estados del Norte, donde la agricultura se desarrollaba en forma de pequeñas y medianas explotaciones  privadas y donde la población estaba compuesta en su mayoría por disidentes religiosos, artesanos e industriales que presuponían una ideología de libertad.

Por el contrario, en los estados del Sur es a partir de l siglo XVIII donde la esclavitud tomaría gran auge.

Con el invento de la máquina tejedora de algodón y la extensión  del cultivo algodonero, la trata negrera aumentó a principios del siglo XIX a razón de 80.000 esclavos negros por año. Lo mismo ocurre en Brasil donde el auge cafetalero intensificó la demanda de mano de obra esclava para el cultivo y explotación del café.

La última década del siglo XVIII, de 1780 a 1790 fue de máxima actividad en el comercio trans-Atlántico de esclavos.

En 1789 por "Real Cédula de su Majestad se concede libertad para el comercio de Negros con las islas de Cuba, Santo Domingo, Puerto Rico, y Provincia de Caracas, a Españoles y Extranjeros."

En 1791 1os esclavos se rebelan en Haití y en 1804 declaran su independencia. En 1801Toussaint Louverture ocupa Santo Domingo y proclama la libertad de los esclavos.

En 1794 el 4 de febrero de 1794, la Convención Francesa vota la abolición de la esclavitud en las Antillas Francesas.

El siglo XIX será un siglo contradictorio porque si bien se desarrollan las guerras de independencia en todo el continente americano que trae aparejado la abolición de la esclavitud, en otros contextos históricos las necesidades del mercado refuerzan la trata negrera.

En 1803 Dinamarca prohíbe el comercio de esclavos y se convierte en la primera nación moderna en hacerlo.

Hacia 1807 en Inglaterra se proclama el Abolition Act de la esclavitud, pero no produjo resultado inmediato hasta que en 1832 se aprobó la Abolición de la Esclavitud con aplicación inmediata a todas las colonias inglesas.

En 1808 Estados Unidos prohíbe la importación de esclavos; en 1810 Miguel Hidalgo proclama un bando en México aboliendo la Esclavitud, en 1812 se sofocan las rebeliones de esclavos en Puerto Rico y Cuba, los esclavistas temían que se duplicaran los sucesos de Haití; en 1816 Simón Bolívar decreta la abolición de la esclavitud; vuelve a plantear la situación de la esclavitud en el "Discurso de Angostura" de 1819, y nuevamente en el Congreso de Cúcuta en 1821; en 1817 España firma con Inglaterra un tratado internacional mediante el cual se comprometía a suprimir la trata y abolir la esclavitud en un plazo de tres años. El acuerdo sin provisiones específicas quedó únicamente en expresión diplomática. No fue hasta 1867 cuando se publicó un decreto condenando e imponiendo penas para el tráfico negrero; para estas fechas los esclavos en Cuba habían ascendido de 199.145 en 1817, a 369.000 en 1867.

Hacia 1848 la República Francesa decretó la abolición de los esclavos en el Caribe Francés;  en 1851 se promulga la "Ley declarando abolida para siempre la esclavitud en Venezuela"; en 1853       en el Artículo 15 (primera parte) de la Constitución Argentina de 1853 declaró la abolición de la esclavitud en el territorio argentino.

En 1856 se registra la última llegada documentada de un barco de esclavos negros a Brasil pero recién  en 1888 se proclamó la Abolición de la esclavitud.

En 1863, Holanda decreta la abolición de la esclavitud en Surinam y en las Antillas holandesas. Se proclama la emancipación de los esclavos en Estados Unidos.

En 1865 Estados Unidos proclama la abolición de la esclavitud y la hace efectiva a través de una enmienda a su constitución (Enmienda XIII). Se lleva a cabo la Guerra de Secesión precisamente por el problema de la abolición de la esclavitud  en los estados del Sur.

En 1867 se registra la llegada del último barco de esclavos negros a Cuba; en 1873 España decreta la abolición de la esclavitud en Puerto Rico; en 1880,  en Cuba, pero crea el sistema de transición de Patronato; es recién  en  1886 cuando mediante una Real Orden de la Reina Regente María Cristina se suprime el sistema de Patronato, con lo que se pone fin a la esclavitud en Cuba.

Un elemento muy importante a tener en cuenta es que el trasiego de hombres, implicó no sólo seres humanos sino diferentes  etnias, una cultura, una ideología y una religión.

Es también muy importante   la distribución por etnias y el lugar de destino.

Por ejemplo, los negros enviados a la región anglosajona proceden en su mayoría de la antigua Costa de Oro; los que van a los países hispánicos suelen proceder del Congo y de Angola; pero esto no es todo, para un mismo país de destino, el origen de los negros varía también según las épocas. Por ejemplo en Bahía, en Brasil, el tráfico en el siglo XVI se hacía con la costa de Guinea, en el siglo XVII con Angola, en el siglo XVII con la Costa de Mina y finalmente   durante el siglo XIX, cuando el tráfico pasó a la clandestinidad, la distribución se hizo más irregular. Los rasgos culturales aportados en los siglos XVII y XVIII se han perdido y la civilización afro-americana  actual está directamente ligada a las postrimerías  de la trata negrera.

“Los buques negreros transportaban a bordo no sólo hombres, mujeres y niños, sino también sus dioses, sus creencias y su folklore. Contra la opresión de los blancos que pretendían arrancarles de sus culturas nativas para imponerles su propia cultura, los negros opusieron fuerte resistencia. Sobre todo en las ciudades, donde podían reunirse de noche y reconstituir  sus comunidades primitivas; en el campo su resistencia fue más débil, sin duda sus revueltas fueron el testimonio de una voluntad de escapar de la explotación económica y del régimen odioso de trabajo al cual estaban sometidos; pero había más que esto en las revueltas; éstas fueron el testimonio de su lucha contra la dominación de una cultura que les era extraña” afirma Roger Bastide en su libro “Las Américas Negras”.

 

Pie de fotos.

1-Fuertes de Holanda, Inglaterra y Dinamarca en la Costa de Guinea para reunir los esclavos que debían ser embarcados hacia América.

2-Grabado antiguo  de una pelea entre esclavos negros franceses e ingleses en la isla de Dominica hacia 1779.

3-Escena de la vida cotidiana en Guadalupe. Cinco colonos en la calle de Pointe a Pitre.

 4-Danza de trabajadores negros en la Montaña, en La Martinica hacia 1901.

5-La cultura de la caña de azúcar.

6-El general haitiano Toussaint de Loverture.

7-Decreto de la Abolición de la Esclavitud en 1848

 

 

 

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Las sociedades americanas del siglo XVI que recibieron el impacto de la llegada de los españoles presenta un abigarrado de tipos sociales, producto de la mezcla dolorosa de diferentes culturas y mentalidades. En la América que se empieza a configurar a partir de 1492 están presentes las tradiciones culturales nativas, con magníficos desarrollos especialmente en Meso América, en los Andes El elemento español estará integrado por individuos procedentes de una sociedad fronteriza, herederos de la tradición guerrera y religiosa imperante en la Europa medieval, buscadores de fortuna en un Nuevo Mundo donde para ellos está todo por ganar. El tercer elemento, no menos importante, lo constituyen las ingentes cantidades de esclavos negros llevados forzosamente a trabajar en las minas y plantaciones americanas, cuyo aporte cultural penetrará soterradamente en las tradiciones americanas y dará lugar a manifestaciones de singular riqueza. La mezcla, con todas las variantes históricas y regionales posibles, consistirá en sociedades de síntesis, si bien con predominio del elemento que básicamente ostenta el poder, el blanco español o criollo. El inicio de este proceso hay que buscarlo en el siglo XVI.

Aunque en Hispanoamérica hubo esclavos indios como por ejemplo los Caribes, esta condición fue propia de los africanos. La ética entonces vigente dudó de la posibilidad de esclavizar a los indios, que fueron declarados libres, pero no a los africanos, situación que era considerada normal. Había esclavos negros en casi todas las ciudades costeras de España y hasta en la misma corte papal. Es más, la solución de importar negros en las Indias para aliviar el trabajo de los naturales fue sugerida por los mismos religiosos dominicos que luchaban en favor de los indios con el padre Las Casas a la cabeza. Los negros fueron así emigrantes forzosos a América. Se les cazaba como animales o se les compraba en los mercados esclavistas africanos, transportándoles luego al Nuevo Mundo para ser vendidos como mercancía.

La mentalidad de los conquistadores no admitía el trabajo manual, pues pensaban que el largo viaje y las penalidades pasadas debían servir para abandonar una vida de pobreza y vivir al modo de los señores de tradición feudal que estaban presentes en la tradición española. Pronto se vio que la mano de obra indígena resultaba insuficiente, por cuanto los indios no estaban acostumbrados al trabajo bajo las condiciones que los españoles requerían. Además, la alta mortandad, producto de la conquista y las enfermedades, hacía que la mano de obra india resultase escasa. Los primeros esclavos negros integraron el séquito de los conquistadores e incluso participaron en las batallas. Eran negros cristianizados, "ladinos", que hablaban castellanos y que incluso podían haber nacido en la Península, hijos de otros esclavos. Con todo, fueron cientos de miles más los que llegaron desde África, los llamados "bozales", cuyas condiciones especiales facilitaron el comercio esclavista. En primer lugar, se aclimataban fácilmente a las regiones de clima templado; además, tenían fama de ser dóciles y serviles y trabajadores fuertes; por último, la presión de la Iglesia y la Corona en contra de la explotación de los indios, a quienes se consideraba súbditos que debían ser cristianizados, hizo que se fijaran los ojos en las poblaciones africanas que ya desde siglos antes venían siendo cantera de mano de obra esclava. La existencia de comerciantes y cazadores de esclavos, muchos de ellos también negros, y la tradicional consideración del africano como un ser inferior impidió el surgimiento de escrúpulos incluso entre los más conspicuos defensores de los derechos de los nativos americanos, como Las Casas. El comercio esclavista, que en América comenzó muy pocos después del descubrimiento, simplemente continuaba una actividad ya llevada a cabo desde siglos antes por comerciantes europeos, fundamentalmente genoveses establecidos en Sevilla. Con Carlos I, se enriquecieron flamencos y alemanes, mediante un asiento o contrato firmado con la Corona que fijaba la cantidad anula y el precio de venta. Los portugueses se especializaron en la caza de esclavos en su lugar de origen y en su transporte, habituados a las costas africanas y al trato con las poblaciones nativas. Los esclavos negros procedían fundamentalmente de una franja situada entre Senegal y Angola. Las pequeñas islas situadas enfrente servían de base logística. La cantidad y procedencia de los esclavos negros varía según las épocas, pues las relaciones internacionales favorecían o perjudicaban las operaciones. Esta es la causa de la gran variedad de poblaciones que llegaron a América y de la diversidad actual. Los grandes puertos a los que arribaban los barcos esclavistas fueron los de Veracruz (México) y Cartagena de Indias (Colombia), desde donde se distribuían al resto del continente. Por su parte, los puertos de origen eran fundamentalmente Sevilla, Lisboa o Canarias. Las embarcaciones usadas solían ser pequeñas y de poco calaje, para facilitar su llegada a los puertos africanos y poder remontar los ríos. Para adquirir esclavos en África se usaban dos procedimientos: o bien se capturaban directamente, o bien se adquirían a un jefe indígena, quien vendía a prisioneros de guerra o a personas que habían contraído la esclavitud por deudas. Por este motivo, los negreros solían fomentar la guerra entre distintos pueblos. Cuando se obtenían mediante negocio, a cambio se entregaban diversas mercaderías, como algodón, hierro, alcohol, armas, cuentas de vidrio, etc. A veces, conseguir un número suficiente de esclavos podía llevar un año, y las penosísimas condiciones del viaje hacía que sólo los más fuertes pudieran llegar sanos y salvos a los puertos americanos.

           El negocio esclavista es una de las mayores lacras de la civilización occidental y en la que están implicados por igual los países que vendieron y compraron dichos esclavos. Los primeros negros llegaron como compañeros de los conquistadores y procedían de la Península, donde había unos cien mil, principalmente en las zonas ribereñas del Mediterráneo. El tráfico empezó a operar a raíz de la transformación de la economía minera de La Española en agrícola, debido al cultivo de la caña. La primera licencia conocida fue otorgada a Lorenzo de Gorrevod, en 1518, para transportar 4.000 a Santo Domingo. Luego hubo otras a los Welzer, a la mujer de Diego Colón, etc. Más tarde se compraron a los esclavistas portugueses e ingleses. Finalmente, los portugueses lograron regularizar este negocio a partir de 1595, obteniendo licencias. Desde 1595 y 1600 se llevaron a Hispanoamérica 25.338 esclavos. Durante los primeros 40 años del siglo XVII se mantuvo el asiento portugués, que introdujo otros 268.664. La independencia de Portugal hizo disminuir luego el negocio negrero, que cayó en manos de algunos asentistas de menor consideración. Entre 1663 y 1674 se introdujeron otros 18.917 esclavos. Naturalmente estos datos se refieren al tráfico legal, que algunos cifran en la mitad o un tercio del ilegal. En total, se supone que durante el siglo XVII entrarían en Hispanoamérica unos 400.000, que sumados a los 75.000 que Curtin da para el siglo XVI darían un total de casi medio millón para ambas centurias. Los puertos a los que llegaba mayor número eran Cartagena, Veracruz, Buenos Aires, seguidos por los de otras zonas del Caribe: Cuba, Margarita, Santo Domingo, Puerto Rico y Venezuela. Los esclavos procedían de diversos lugares de África (Guinea, Senegal y Congo sobre todo) y se les embarcaba en algunos puertos, reflejados en los gentilicios que se les daban (mandingas, congos, angolas, minas, etc.). Se llevaban en las bodegas de los buques negreros y en condiciones inhumanas, muriendo en la travesía el 23% de ellos. Los supervivientes eran vendidos en subasta y obligados a trabajar para sus amos en minas o plantaciones. Se ha asegurado que en la aclimatación o sea la vida en esclavitud y adaptación a la nueva dieta, moría otro 25%. Lo increíble es que este grupo sobreviviera a su circunstancia y se reprodujera (en algunos lugares fue realmente difícil), llegando a configurar los esclavos criollos, una tipología esencial en la nueva América. Los datos sobre población negra existente en Hispanoamérica son aún más discutibles que los del tráfico. Se calcula que hacia 1570 había unos 40.000, y que serían ya 735.000 a mediados del siglo XVII. Por esta época había ya muchos negros libres. Plantean un verdadero enigma, pues las posibilidades de salir de la condición de esclavo eran mínimas. Algunos lo lograban porque sus amos les entregaban la libertad cuando se veían a punto de morir, otros la compraban poco a poco, cultivando en su tiempo libre una pequeña parcela, que se les entregaba en la plantación, o robándole algo al amo cuando los arrendaba a otros españoles para algunos oficios. Los más, lograban la libertad huyendo al monte y convirtiéndose allí en cimarrones o negros alzados. Se asociaban entre sí y formaban los llamados Palenques o repúblicas independientes, donde vivían con sus propias autoridades y sus leyes peculiares. Desde los palenques asaltaban los caminos o haciendas próximas, constituyendo una verdadera pesadilla para las autoridades españolas de algunas gobernaciones (Cartagena, Panamá, Santa Marta), que enviaban periódicamente tropas contra ellos. Ante la imposibilidad de reducirles, terminaron por ofrecerles la libertad y tierras si accedían a radicarse en algún sitio, lo que hicieron en no pocos casos. La situación de estos libres en las ciudades era muy variable, y Le Riverend cita un caso de un libre habanero que tenía un corral de puercos, poseía un esclavo y tenía un indio asalariado.

El Caribe, además va tomando un fisonomía especial con la llegada de una larga serie de descubridores, contrabandistas, piratas, corsarios y colonizadores frustrados, que fueron preparando el asentamiento definitivo de Inglaterra en el Nuevo Continente.

Entre los descubridores más notables está Martín y Davis, relacionados con la "Sociedad de Comerciantes Aventureros para el descubrimiento de Tierras nuevas", fundada por Sebastián Gaboto en 1551, después de trasladarse de España a Inglaterra.

 Maestro de los contrabandistas ingleses fue John Hawkins, a quien se debe el hallazgo de varias cosas importantes, como el desabastecimiento de esclavos y de manufacturas europeas en las colonias españolas y la corrupción de sus autoridades. Inició sus correrías en 1562, robando 300 esclavos en Guinea y vendiéndolos en Santo Domingo. En su segundo viaje de 1564 llevó ya cuatro buques, entre ellos uno de la marina real el Jesús of Lubeck), pues Isabel I decidió entrar en el negocio del contrabando poniendo su parte. Hawkins robó otros 400 esclavos en Guinea y los vendió en la isla Margarita y en el puerto de la Borburata, donde perfiló ya su futuro sistema operativo, que fue el siguiente: arribaba a un puerto español y solicitaba a su gobernador permiso para reparar sus navíos averiados y para aprovisionarse de víveres. El gobernador negaba la autorización, naturalmente, y Hawkins le amenazaba con tomar la ciudad, disparando algunos cañones como argumento de convicción. El gobernador cedía y Hawkins le comunicaba entonces que como no tenía dinero en efectivo se veía precisado a vender los negros que transportaba, único elemento de valor con que contaba, para procurarse así lo que necesitaba. Hasta se permitía pagar los derechos reales con más negros. Este procedimiento era a veces puramente formal, pues las autoridades españolas se avenían fácilmente a negociar, una vez que habían salvado su honor. La verdad es que Hawkins vendía los negros a bajo precio, sin posible competencia, ya que los conseguía gratis, robándolos a los traficantes. Eran precios de asalto, como ha dicho el historiador Mota. Hawkins completó su periplo contrabandista en Curazao, Riohacha y Santa Marta, y regresó a Inglaterra. Isabel I le nombró Caballero. El contrabandista escogió como cimera de su escudo la figura de un negro cautivo. De la escuela del maestro Hawkins surgieron muchos discípulos, entre los que destacó John Lowell, que hizo otro viaje con contrabando a la costa venezolana en 1566, llevando un joven aprendiz llamado Francis Drake. Incluso aparecieron competidores franceses, como Jean Bontemps, Pierre de Barca, etc. Peor resultó el tercer viaje de Hawkins realizado en 1567. Tras robar 450 esclavos en Guinea y Senegal, se dirigió al Caribe. Contrabandeó esclavos, hierro, lienzos y otras mercaderías -iba ampliando el negocio- en la isla Margarita, la Borburata, Riohacha y Santa Marta. Sorprendido luego por un huracán, tuvo que buscar un buen puerto para reparar sus naves. Una de ellas, el Jesús of Lubeck, tenía 700 toneladas y sólo podía arreglarse en Veracruz, dado su enorme porte. Se dirigió allí, entrando en el puerto con subterfugios (se hizo pasar por una armada española). A los tres días apareció la flota española, con la que trabó un combate desafortunado, perdiendo todos sus barcos excepto tres: el Minion, en el que logró salvar la vida, el Judith, que mandaba el joven Francis Drake, y un patache. En cuanto a la piratería inglesa, se activó a partir de 1568, año en que la reina Isabel I soltó sus "perros del mar" contra los barcos y posesiones de Felipe II, defensor del Catolicismo y martillo de protestantes. La gran piratería duró veinte años, al cabo de los cuales Inglaterra entró formalmente en guerra con España, situación que transformó a sus "perros del mar" en auténticos corsarios hasta 1604, cuando volvió a firmarse la paz. Muchos fueron los piratas y corsarios afamados de estos años, como Cavendish, Cumberland, Richard Hawkins, Shirley, Parker, etc. El más notable fue sin duda Francis Drake, que constituyó una verdadera pesadilla para las plazas costeras del Caribe. La influencia de los pueblos nativos, la mezcla con los españoles y la influencia posterior de Europa logró un sincretismo social entre blancos, indios y negros; entre sus costumbres, culturas y religión y con el paso de los siglos dio una nueva sociedad como es la caribeña que amalgama todas esas influencias ancestrales.

 

Fuentes: La Historia y sus Protagonistas de Ediciones Dolmen, S.L.