extrait de Pintura
y Escultera en Santo Domingo
De 1795 a 1822, aciagos años en que se reliza la más
insólita serie de dramáticos
sucesos de la parte oriental de la Isla, la cesión a Francia, las invasiones de
1801 y 1805, la guerra de la Reconquista, el retorno a España, la
Independencia Enfímera bajo el ilusorio amparo de Bolívar
y finalmente la ominosa dominación
haitiana, se produce también
una alarmante serie de agotadoras emigraciones, en las que van artistas y
letrados a brillar en otras playas, a veces compensadas por el arribo de algún
notable artista etranjero, como Garnerey, o por el nacimiento, en nuestro
suelo, de un genio de la pintura como Teodor Chasserio. [...]
Por aquellos años tuvo la Isla de Santo Domingo, Samaná,
su aledaño villorio de El Limón,
la gloria de ser la cuna de un grande artista de renombre univeral, Teodor
Chasseriau, nacido allí el 20 de septiembre de 1819 - o quizás
en 1809, en tiempos de la España Boba -hijo de Benito Chasseriau y de la
semanesa María Magdalena Couret de la Blagniere, hija del rico propietario
francés Couret de la
Blagniere, nacida en Samaná
en 17914
[...]
La vida de Benito Chasseiau,
"hombre de espíritu aventurero e inquieto", como dice Henry Marcel,
uno de los biógrafos del pintor, es casi una novela, según la refiere él
mismo en memoriales inéditos, desconocidos hasta ahora :
Nació en La Rochelle en 1780,
último de los 17 hijos de un comerciante de la Villa, fallecido en 1785. Ala
muerte de su madre en 1794, estaba en el colegio. Entonces comenzó su odisea.
De empleado de oficina pasó a la
famosa Expedició de Egipto, como Secretario del General Damas [sic, Dumas], Jefe
de Estado Mayo del General Kleber. Después de la partida de Napoleón pasó al
cargo de Administrador de dos provincias: tenía entonces 19 años de edad.
Volvió a Francia con el General
Belliard. En 1802 vino a Santo Domingo en la memorable expedición del General
Leclerc.. Triunfante la bárbara insurrección de Dessalines, se vio obligado a
pasar, de Cabo Haitano, a la parte española de la Isla, cedida a Francia, poco
después bajo el Gobierno de Ferrand
Fue entonces - dice Chasseria
-cuando conció a la joven que no tardaría en ser su esposa : "Elia tenía
14 aénos y yo 22; su padre, rico propietario de la parte fracesa, aca-baba de
ser obligado a abandonar sus propiedades... El General Ferrand me nombró
Secretario General de la Colonia y mi suegro, con los esclavos que había
salvado y algún dinero que yo me había procurado, fundó una nueva finca, que
llamó "La Perseverancias" en la confluencia del Isabela y del Ozama,
de un terreno que habíamos comprado...
Infortunadamente, la finca de Couret
y de Chasseriau fue pronto asolada por Dessalines, en sur cruenta invasión de
1805.
Salvados milagrosamente, ambos
volvieron a dedicarse a la agricultura, activamente protegida por Ferrand, pero
esta vez en Samaná, donde había de erigirse, de acuerdo con los espléndidos
planos que aún se conservan, la Villa Napoleón, bello propósito que no pasó
de los trabajos preliminares.
Abandonando su empleo, Chasseriau se
dedicó a los faenas agrícolas, en campos aledaénos a Samaná, donde le
sorprendió la guerra de la Reconquista, la lucha dominico-francesa de
1808-1809, que e hizo emigrar e Curazao, en 1810.
- De allí pasa a Caracas, con su
familia, donde se asocia a la causa de Bolívar.
- Viaja por Venezuela;
- pasa a Saint Thomas.
- Viaja por Santa Mara, Portobelo,
Cartagena.
- Finalmente se traslada a
Kingston, hacia el 1814.
- Allí estaba en 1817, de donde
sale con su familia, la esposa y tres hijos, para Francia, el 5 de diciembre
de 1820.
- El 9 de enero de 1821 arriba a
Brest y el 20 de febrero a París.
El 1 de julio del mismo año entra
al servio diplomático.
- El 9 de diciembre de 1821 se
hallaba en Martinica.
Realiza dos misiones diplomáticas
en la Gran Colombia.
- En 1832 es nombrado Vice-Cónsul
en Saint Thomas;
- el 16 de junio de 1834 en San
Juan de Puerto Rico;
- el 10 de diciembre de 1839 es
ascendido a Cónsul de Segunda Clase en la misma villa,
- donde muere el 27 de febrero de
1844 - el mismo día en que la tierra natal de su hijo se hacía
libre.
La Presse, de París, dio la noticia
el 30 de octubre : "M. Chasseriau, Cónsul de Francia en Puerto-Rico, padre
de nuesto joven y célebre pintor, acaba de morir en su puesto"
Mientras Benito Chasseria pemanecía
ausente en el servicio diplomático, su hijo Teodoro, desarrollando "su
maravillosa vocación de artista", como dice Henry Marcel, se convirtió
rápidamente en uno de los más notables pintores de su tiempo. La ruidosa
exposición de sus obras realizada en París en 1932 le consagró, según lo
recuerda el Dr. Pedro Henríquez Ureña, "como una de las grandes figuras
del arte del siglo XIX".
En la más importante publicación
fracesa, en su género, "L'Art de notre temps", figura Chasseriau al
frente de escasa serie de grandes artistas, y a su continuación nada menos que
Puvis de Chavanne, Millet - el celebrado pinto del Angelus - Capeaux, Degas y
otros. El pintor figura simismo en la selección de Cien Obras Maestras del
Museo del Louvre, del Profesor Huyghe, del Colegio de Francia. Basta señalar
que Ingres llamaba a Chassiau, su discípulo predilecto, El Napoleón de la
Pintura, y que Degas decía que la doble efie de la hermanas de Chasseria era el
mas bello retrato del siglo5.
Entre la más famosas pinturas de
Chasseriau - algunas de las cuales hemos admirado emocionademente en le Louvre -
se cuentan "los retratos de sur madre" -del que hay copia en
nuestro Museo Nacional, obsequio del Dr. H. Pieter - de sus dos hermanas y de
Lacordaire, su autorretrato, Venus Anadiomena, Tepidarium y Susana en el baño6.
Los aficionados al caballo encontrarán ejemplares maravillosos creados por el
arte de Chasseriau.
Quizás algún día figuren por obra
de algún samanés altruista, en la Sala del Ayuntamiento de Samaná o en su
Biblioteca Pública, reproducciones de la obra pictórica del máximo artista
del pincel nacido en la Isla, en la modesta Villa.
Una de las orginalidades de
Chasserai es la comprensión instintiva, profuna, de los tipos exóticos. Sus
viajes al Arfica francesa no han hecho más que confirmar esa disposición
natural en él. A esta observación de Theophile Gautier puede agregarse que esa
facultad de captación de los tipos exóticos la adquirió el artista en su
propia casa, en la que había una ostensible gradación de matices : el padre,
blanco; la madre, criolla de Santo-Domingo; las hermanas, medianemente mestizas8
Nadie olvida, pues, al estudiar a Chasseriau, su raíz criolla, la sangre
dominicana de la madre samanesa. Su grande amigo Theophile Gautier fue de los
primeros en aludir a su estirpe : "Es un indio que ha hecho sus estudios en
Grecia", decía "Aquellos que creían en la influencia del medio y
atribuían los colores del pintor a los rayos del Sol natal, juzgaban, por ello,
que él actuaba inconscientemente", escribía Arthur Baigneres9.
. Anglaus Bouvenne, en sus Recuerdos e indiscreciones, decia : "su
figura era caracteristica y recordaba bien su origen por sus rasgos del tipo
español; pero la conformacion de su boca y sus grandes dientes blancos, que
eran visibles cuando hablaba, parecian acercarle al tipo americano".
Puvis de Chavanne "carece de la morbidez criolla de Chasseriau... decía
Paul Guinard11.
"La madre criolla, como se revela en los autorretratos del pintor y en el
precioso retrato de sus hermanas", apuntaba Pedro Henríquez Ureña.
Refiriéndose al Tepidarium, una de las más celebradas obras del gran
pintor, decía Chevillard : "Un poeta nacido en la misma Patria -las
Antillas - que Chasseriau, José María de Heredia, ha sido obsedido por el
mismo sueño. Y, como cosa curiosa y encantadora, ha fijado su visión en
palabras de tal poderosa belleza que producen la sensación plástica de la obra
del pintor como si hubiese querido luchar con su antecesor glorioso en su estilo
de arte. [...]
Paul de Saint-Victor, "vieil ami de la famille de Chasseriau, et créole
comme elle" escibió un bello artículo acerca del Tepidarium, reproducido
por Benedite12 con este apunte final : "No se
puede terminar mejor este capítulo que citando el bello soneto de José María
Heredia" Y a continuación lo trancribía, lo mismo que Chevillard13.
¡ Qué sugestiva coincidencia ! Porque Heredia, como Chasseriau, tenía sus
raíces en La Española. El poeta cuba-no-francés, el sontista parnasiano de
Los Trofeos - magistralmente traducido por un dominano, Max Henríquez Ureña -
procedía de la familia dominicana del Cantor del Niágara. Ambos nacieron en
las Angillas y fueron a Frania a conquistar la gloria.
El célebre pintor era, además, hijo amoroso, como lo demuestran los óleos
de su madre, de su hermano y de sus hermanas, y como se advierte en sus cartas
al Ministro de Negocios Extranjeros de Francia, abogando siempre por su padre,
ausente en Puerto Rico14.
Ek 8 de octubre de 1856 murió Chasseriau, súbitamente, en su casa de la
calle Flechier-Saint-Georges. En sus últimos momentos y en sus exequias le
acompañaron egregias figuras del arte : Delacroix, Puvis de Chavanne, Moreau.
Fue en París un estupor.
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04
La
cronología de Benito Chasseriau, según su propio testimonio, crea una
seria confusión en cuanto al año del nacimiento del pintor : en Samaná,
el 20 de septiembre de 1819. Y es el caso que Benito Chasseriau dice que
salió de Samaná, con su familia, por el 1810; que en el período 1817-1820
estaba en Kingston, también con su familia, de donde partió para Francia.
Y en ninguno de sus memoriales, reproducidos en esta obra y hasta ahora
inéditos, dice que volvió, en el lapso 1810-1820, a la Isla.
Es
presumible, pues, que el pintor naciera no en 1819 sino en 1809. Oros datos
vendrían a robustecer esta presunción.
Benito Chasseriau se casó hacia 1806.
Su hijo mayor tenía, en 1821, según su padre, 13 años, y por consiguiente
nacería en 1807 y los demás hermanos, incluso el pintor, en 1808, 1809 y
1810.
Si se acepta que haya omisiones o falsedades en los testimonios de
Benito Chasseriau, entonces cabria presumir que dejó a su familia abandonada
en Samaná y que volvió de 1818 a 1819, naciendo entoces el pinto. Hay
constancia de que Benito, como se indicó antes estaba en Kingston en 1817, y
que salió de allí en 1820.
05
Dice Primet : "Casi todos los pintores que han trazado la imagen
de un ser querido, como Rafael, Holbein, Vinci, Chasseriau, Whistler o Manet,
han creado una obra maestra, tal vez sin saberlo, por el solo milagro de la
affección y del amor". (René X. Primet, Inicación a la pintura.
Editorial Poseidon, Buenos-Aires, 1945, p.53).
06
En la Biblioteca
Nacional, París, examinamos la preciosa colección de Chasseriau, Peintures et
dessins (Tome II, D.C. 203)
La Virgen de la candelabros, Ninfa durmiente, Estudio para un cuadro de
danzarinas españolas, Esther, Apolo y Dafne, Jesús en los Olivos, Bañista,
Interio oriental, Visión de San Antonio.
Retratos : Ernesto Chasseriau, hermano del pintor, Subteniente de Marina, muerto
en Bazeilles, Sedán, al frente de su Regimiento, el 2 de septiembre de 1870;
Alejandro Dumas padre; Th. Gauthier; Lacordaire, Lamartine, 1844; Tocqueville.
En poder del distinguido médico dominicano Dr. Ramón Brea Messina recién
fallecido (1971), hemos visto un pequeño óleo de Chasseriau.
07
El caballo, animal decorativo por excelencia, claro que lo fue para el
gran pintor. Theophile Gautier, amigo del artista, dice :
"Chasseiau, cualidad rara en un pintor de historia, conoce a fondo el
caballo, y cuando las convencias del tema le pemiten introducirlo en una
composión, sabe siempre sacar buen partido de ello (Benedite... p.440). Es
notable la abudancia de caballos en la pintura de Chasseriau, seguramente debido
a su viaje a Algeria en 1846, ocasión en que tuva tan fecundo contacto con el
árabe, tantas veces tema de sus obras. Quién sabe si encontraba allí algo que
revivaba en su imaginación de artista la evacaión del Trópico, de su ya
distante Samaná. Véase Leonce Benedite, Theodore Chasseiau, sa vie et son
oeuvre. París 1931, Tome II. En esta obra aparecen no poco óleos y dibujos
del artista en que figura el caballo.
08
Chasseriau vivió en Parsi en la Avenida Frochat, en la que Dumas, otro nativo
de la Isla, escribió "Los Tres Mosqueteros".
09
Chasseriau, como Delacroix, fue al Arfrica a pintar odaliscas, guerros y
caballos árabes, pero, como si cediese al inconsciente mandato de la sangre, en
su pintura lo africano era en cierto modo lo antillano.
10.
Mención de las obras de Bagneres y de Bouvenne, máas adelante, en la
Bibliografia de Chasseriau, en el Apéndice.
11.
Paul Guinard, Arte francés. Colección Labor. Barcelona, 1931, p.106
12.
Leonce Benedite, Theodore Chasseriau. Tome II, Paris, 1931, p. 430-432
13.
Volvert Chevillard, Un peintre romantique, Theodore Chasseriau, Paris 1893
14.
Figuran en el expediente personal de Benito Chasseriau, que hallamos en le
Archivo del Ministerio de Negocios Extranjeros de Francia (París, 1951), del
cual copiamos las piezas más importantes, incluidas en el Apéndice de este
libro. No parecen haber sido conocidas por los diversos biógrafos del artista.
Pintura y escultura en Santo Domingo